Ulises Vaca
De jugar en el torneo "Argentino B" a fundar una escuelita de fútbol que prepara a jóvenes para enfrentar desafíos dentro y fuera de la cancha
A veces, uno escucha o lee historias sobre los mejores futbolistas del mundo y las encuentra conmovedoras o interesantes, pero no siempre se da cuenta de que las personas con las que compartimos el día a día tienen historias aún más impactantes que las que vemos en la televisión. En esta ocasión, quiero compartirles una de ellas. Les contaré la vida de Pablo José Antonio Leal.
Nació en Barrio Oeste 2, un lugar que lo marcó profundamente, ya que fue allí donde se enamoró del fútbol. En este barrio, tan poblado y lleno de vida, la pelota era el único medio para divertirse. Todos los días, a la misma hora, los chicos del barrio se reunían para jugar. Eran tardes completas de fútbol sin parar, hasta que los padres comenzaban a llamarlos para ir a comer, momento en el que el día llegaba a su fin. Fue en este entorno donde Pablo dio sus primeros pasos en lo que, más tarde, sería su pasión y estilo de vida.
Pablo jugaba en el mediocampo y podía desempeñar varias funciones: enganche, volante o marcador. Sin embargo, su posición favorita siempre fue la de marcador central o número 5.
Desde joven, jugó en clubes de barrio y participó en torneos locales, ya que no todos tenían la posibilidad de ingresar a algún club de la Liga Tucumana en ese entonces. Mientras tanto, continuaba sus estudios.
Antes de llegar a su primer club profesional, Pablo estaba jugando en la "Liga Comercial", que se disputaba en Campo Norte. También formaba parte del seleccionado de la Facultad de Educación Física, representando a la U.N.T. en diversos torneos. Algunos amigos que conoció en esos torneos lo alentaban a probar suerte en clubes de Liga Tucumana. A los 24 años, tuvo su primera prueba en el Ateneo Parroquial de Alderetes. Después de algunos entrenamientos, el entrenador le dio el visto bueno y lo incorporó al equipo, permitiéndole disputar varios partidos. No obstante, el club no atravesaba un buen momento y no podía darle prioridad a todos los jugadores del plantel, por lo que decidió probar suerte en otro lugar.
Pablo no se dio por vencido. En lugar de rendirse, continuó buscando oportunidades y finalmente, surgió la posibilidad de probarse en el "Club Atlético Concepción" de la Banda del Río Salí. Allí llegó, pasó la prueba y quedó en el equipo. A partir de ese momento, todo comenzó a mejorar. Tuvo la oportunidad de debutar en Primera en la "Liga Tucumana de Fútbol" y participó en varios encuentros con el primer equipo, esos partidos le permitieron seguir creciendo y cuando "Los Leones" jugaron el Torneo Argentino B, Pablo fue convocado para ser parte del plantel que disputaría el campeonato. Pudo jugar algunos partidos y compartir concentraciones con los jugadores de la primera división. Ese año, el equipo comenzó muy bien, consiguiendo buenos resultados, pero a medida que avanzaba el torneo, comenzó a perder puntos y a posicionarse en los puestos bajos de la tabla. Fue entonces cuando Pablo y otros compañeros que venían desde abajo dieron la cara, y lo hicieron con determinación, logrando que el equipo mantuviera la categoría.
Sin embargo, todo cambió cuando, en un giro inesperado de los acontecimientos, Pablo sufrió una lesión grave. Debido a la falta de formación adecuada para la recuperación y rehabilitación necesarias, no pudo reincorporarse al plantel. Este fue un momento decisivo en su carrera, y tras la lesión, Pablo decidió retirarse del fútbol profesional. A pesar de la tristeza que supuso, él mismo reconoce que ese episodio lo marcó para bien, ya que entendió que para lograr grandes cosas, hay que estar preparado al cien por ciento, algo que en ese momento no estuvo.
Aunque dejó el fútbol profesional, Pablo sigue jugando, aunque no con la misma frecuencia. Lo hace con amigos, disfrutando del deporte en un contexto más relajado y menos competitivo
PRENSA FÚTBOL CLUB
Pablo es uno de los fundadores de esta escuelita de fútbol, que nació con el propósito de ayudar a niños y adolescentes que no tenían la oportunidad de ingresar a un club profesional, pero que sí querían aprender y desarrollar sus habilidades. A través de este proyecto, Pablo buscaba ofrecer oportunidades a los chicos del barrio para que dieran sus primeros pasos en el fútbol, pero también para formar buenas personas, con valores sólidos, que en el futuro, fueran capaces de enfrentar la vida con integridad, independientemente de si llegaban o no a ser jugadores profesionales.
Hace 11 años que Prensa Fútbol Club existe. En este tiempo, miles de jugadores han pasado por sus puertas, muchos de los cuales hoy en día son grandes personas que están estudiando o trabajando, según las oportunidades que se les han presentado. Este es el reflejo del impacto positivo de esta escuelita.
A pesar de los desafíos que enfrentaron, incluidos momentos de crisis en los que incluso tuvieron que cerrar temporalmente las puertas del club y reubicarse varias veces, Prensa nunca dejó de existir y sigue adelante hoy en día.
En sus inicios, Fue la primera escuelita en incluir a chicos hasta los 17 años. Esto resultó un desafío, ya que la mayoría de las otras escuelitas solían egresar a sus jugadores a los 14 años. Sin embargo, Prensa apostó por darles la oportunidad a los adolescentes de seguir aprendiendo, brindándoles un espacio donde podían vincularse con el deporte, hacer amistades y alejarse de las problemáticas sociales como la violencia y las adicciones.
Hoy en día, varios jugadores que pasaron años en Prensa están dando sus primeros pasos en la Liga Tucumana. Esto es algo que Pablo tiene muy claro y sigue de cerca. Verlos dar el salto a mejores equipos de Tucumán le genera una gran emoción y satisfacción. Es algo que le da fuerzas para seguir adelante con el proyecto. A menudo espera, con gran ilusión, que alguno de ellos logre llegar a la primera división y se convierta en un referente. Ver ese crecimiento es la recompensa de un trabajo bien hecho.
Este año fue uno de los más difíciles para el club, pero eso no hizo que Pablo pensara en dar un paso al costado. Al contrario, sigue viendo un gran futuro en este proyecto y continuará trabajando en él. Aunque este año está llegando a su fin, Prensa seguirá estando activo el año que viene, con renovadas energías y con un nuevo proyecto por iniciar, Pablo quiere que la escuelita siga creciendo, así que en esta ocasión va a recibir jóvenes de hasta 20 años de edad.
El club está ubicado en Juan Luis Nougués 298. Los días y horarios de los entrenamientos son los siguientes: Martes y Jueves, de 18:30 hs a 20:00 hs.
TORNEO CAMPEONES DE LA VIDA
El Torneo "Campeones de la Vida", fue creado hace más de 8 años por Pablo, su hermano Rafael Leal y el profesor David Mendia. Estas tres personas, que dirigían distintas escuelitas, se unieron para dar inicio a este campeonato, con el objetivo de brindar a los chicos oportunidades para competir en un torneo competitivo , mientras siguen disfrutando del fútbol. De esta manera, no solo podían divertirse, sino también demostrar sus habilidades.
El torneo adoptó un formato con 16 equipos, divididos en 4 grupos de 4. Los dos primeros de cada grupo avanzaban a los cuartos de final, donde los enfrentamientos eran de eliminación directa hasta la final. Este mismo formato se implementaba en todas las categorías: Sub 7, Sub 10, Sub 13, Sub 15 y Sub 17.
Equipos de diversas localidades de la provincia participaron en esta competencia, incluyendo Monteros, Aguilares, Yerba Buena, Delfín Gallo, Lules, y varios barrios de la capital.
El torneo se destacó siempre por los atractivos premios entregados a los equipos, como recompensa por su esfuerzo durante el año. Esto generaba un gran entusiasmo y motivación entre los jugadores.
El primer año fue el más complicado, ya que hubo dificultades para conseguir equipos que se sumaran. Muchos no confiaban en el éxito del torneo, pero con el paso del tiempo y tras ver la calidad de la competencia y los premios, el número de participantes creció considerablemente. Así, al segundo año, el torneo ya tenía mucha más aceptación y en el octavo año se consolidó como uno de los campeonatos más esperados.
Lamentablemente, este año el torneo no pudo llevarse a cabo debido a que Pablo, por motivos personales y laborales, no pudo dedicarle el tiempo
necesario. Esto fue un golpe para él y para los demás profesores y jugadores, quienes esperaban con entusiasmo el inicio del campeonato.
El próximo año, el torneo regresará con una gran novedad: la incorporación de la categoría Sub 20. Recordemos que en las últimas ediciones, la categoría más alta era Sub 17. En esta nueva edición, todos los equipos interesados están invitados a participar en este torneo competitivo y lleno de historia.
El campeonato se disputó en varias sedes, pero la más destacada fue la de “Campo Norte”, que contaba con una amplia cantidad de canchas, lo que permitía jugar varios partidos a la vez. Los encuentros se realizaban los sábados, de forma quincenal, entre las 9:00 y las 12:00, con una extensa programación de partidos.
Esta es la historia de Pablo un hombre apasionado, que entrega el 100% en todo lo que hace y que transmite un entusiasmo contagioso. Sin dudas deja una marca en cada uno de los chicos a los que entrena por su manera de ser y conectar con los jugadores.
En la actualidad, con 42 años de edad, además de ser el fundador de su escuelita de fútbol, es vicepresidente del Colegio de Profesionales de Educación Física.
FIN.
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