Lucas Velardez

 “Un campeón de pocas medallas" : Andres Quintana

En el mundo del deporte, hay historias que trascienden el éxito y la fama. Historias de personas que, sin tener el reconocimiento, dedicaron su vida al deporte con pasión y dedicación. Andrés Quintana es uno de ellos.Un ex jugador amateur que vivió y respiró fútbol y que al momento de colgar los botines se convirtió en preparador físico del Club Atlético Tucumán.

Nacido en la ciudad de Lules el 9 de febrero de 1984,de chico realizó la primaria en la escuela Domingo Faustino Sarmiento y la secundaria en la Escuela Técnica N°1 de Lules.

 En su familia es el tercero de cuatro hijos varones en dónde todos jugaron al fútbol y él no fue la excepción. 

Aunque comenzó a entrenar y practicar a los 16 años logró sobresalir por encima de los demás jugadores.

En el 2005 se unió a su primer equipo que no fue ni más ni menos que en el club del que es hincha y que queda a media cuadra de su casa: Almirante Brown de Lules.

Al principio no tenía una posición definida dentro de la cancha siendo en un principio arquero,defensor y volante,hasta que descubrió que su verdadera posición era delantero más bien un nueve de área.

En el Marino sólo jugó hasta el 2007,en el 2008 llegó a ñuñorco. En el 2009 estuvo inactivo ya que una lesión en la rodillo hizo que no pudiera jugar en todo el año.En el 2010 volvió a jugar,en el primer semestre lo hizo en Tiro Federal de catamarca, en el segundo semestre regresó a Brown en dónde se quedó a jugar hasta el primer semestre del año 2011 y en el segundo semestre jugó para Central Norte.

En el 2012 se fué a Deportivo Aguilares en dónde jugó el TDI (Torneo del Interior) y perdió la final de la promoción.

En el 2013 regresó otra vez a Brown y salió campeón del Torneo Anual Ligüista. El 1 de diciembre de ese año se enfrentaron en “La Ciudadela” Almirante Brown contra Bella Vista,en los 90 minutos el partido finalizó 0-0 por lo que fueron a tanda de penales y ganaron por 3 a 2.

Este título Andrés lo recuerda con mucho cariño y lo considera uno de sus máximos logros,ya que formó parte del primer título de la historia del club en dónde pudo ser parte y dejar su huella,pero más lo lleva presente por el técnico de Brown en ese momento: Alberto Marti.”Era una persona que respetaba hasta el final su táctica y que nos enseñó un montón de cosas y nos acompañó a todos en ese campeonato que pudimos ser campeones”. Explica.

En el 2014 siguió jugando en Brown logrando ascender del TDI al Torneo Federal B y a mitad de año se fue a All Boys a jugar el ascenso de la liga hasta fin de año.

 En el 2015 pasó por su último club que fue Villa Mitre de Tafí Viejo en dónde jugó solo el primer semestre y terminó su carrera por la liga Tucumana. 

La vida de Andrés no tiene logros futbolísticos por hacer,pero tiene un capítulo pendiente: recibir su título de Profesor de Educación Física. A sus 40 años, sigue teniendo materias pendientes y aún no ha logrado recibirse. Sin embargo, no se da por vencido.

"Hoy me arrepiento de grande”, admite Andrés. "A veces me enfocaba mucho en jugar o en trabajar y si tenía que dejar de lado algo, dejaba el estudio” "Si pudiera volver atrás, me organizaría mejor para no llegar hasta este punto", afirma. Actualmente, se está preparando para rendir y aprobar las materias pendientes para poder lograr recibir su título.

Después de colgar los botines,Andrés encontró una nueva forma de seguir conectado con el Fútbol. En 2017, Cristian Mustafa lo llamó para unirse al Club Atlético Tucumán como preparador físico de infantiles y allí empezó su nueva etapa.

Actualmente, Andrés se desempeña como preparador físico del plantel de octava división (categoría 2006) en el complejo Ojo de Agua. 'Nosotros tenemos un coordinador con el que nos juntamos y nos dice cómo serían los trabajos de la semana” explica Andrés. “Nuestro trabajo con el club y los chicos es todo el día,desde la mañana hasta la noche.”, Andrés cuenta que muchas veces ayudan a aquellos chicos que tienen que tomar más de un colectivo para poder ir al entrenamiento “Son muy pocos los chicos que utilizan 2 boletos,la mayoría utilizan 4 y gastan cuatro mil pesos por día y nosotros sabemos cómo está la situación por eso tratamos de ayudarlos o de entenderlos cuando no pueden venir” también cuenta que el club los ayuda a aquellos que no pueden volver a comer dándoles una vianda para que puedan almorzar. Explica que la pandemia fue clave para brindar este acompañamiento y que hizo que cambiara las formas de ver algunas cosas “Durante la pandemia con el club salíamos a dar donaciones para los chicos que más necesitaban y ahí pudimos ver en las condiciones que viven la mayoría y ver el sacrificio que hacían para poder ir al club”. “Antes si algún chico llegaba tarde lo mandábamos a correr toda la cancha como castigo sin tener en cuenta el esfuerzo que hacía para poder ir. Ahora eso cambió y entendemos si algún chico llega 15 o 20 minutos tarde y lo sumamos al grupo de igual manera para que no sea en vano el sacrificio que hace para ir y cumplir”.

Andrés es de las primeras personas en llegar al predio para el entrenamiento,ya sea en el complejo José Salmoiraghi (Ojo de agua) o en el predio de Distrito, y es uno de los profe qué más acompaña a los chicos “Siempre cuando llego empiezo a preparar las cosas y veo qué es lo que toca hacer y a medida que van llegando los chicos voy saludandolos,preguntándoles cómo están,si descansaron bien,si desayunaron y demás,para ver si todos están bien y si alguno está mal por qué tuvo algún problema o algo tratar de primero de hablar con él y de ayudarlo de alguna manera y también avisarle a las demás profes para que estén al tanto de la situación.” “También les hago bromas,tratando de hacerlos divertir y hacer que pasen un buen momento y se olviden de los problemas o sus cosas por un rato y se enfoquen en el entrenamiento.”

Andrés explica que, más allá del entrenamiento y la práctica deportiva, su principal objetivo es transmitir a los chicos valores fundamentales que los acompañen en todas las áreas de su vida. Considera que la responsabilidad y el cuidado personal son esenciales, tanto dentro como fuera del club, ya que forman la base para construir un gran futuro. Además, destaca qué,lo más importante es que aprendan a ser buenas personas, ya que este aspecto es lo que realmente les permitirá llegar lejos, no solo en el deporte, sino también en la vida.

A pesar de no haber alcanzado logros importantes en su carrera deportiva, Andrés siempre tuvo claro que el verdadero valor del deporte no está solo en los trofeos o en las victorias. Su historia está marcada por la constancia, la pasión y la dedicación, pero, sobre todo, por el deseo de ser una mejor persona cada día. Aunque el reconocimiento no siempre llegó en forma de medallas, Andrés encontró satisfacción en el simple hecho de contribuir al equipo, de aprender y de acompañar a quienes comparten con él ese mismo amor por el deporte.

Hoy al final de la charla, Andrés reflexiona sobre lo que realmente le gustaría que la gente recuerde de él: “Si algún día me recuerdan, espero que sea como una buena persona. Alguien que siempre trató de ayudar, que acompañó a los demás en sus momentos difíciles y que hizo todo lo posible por dejar algo positivo en el mundo del deporte”. Y con esas palabras, Andrés nos recuerda que, más allá de los trofeos y las medallas, la verdadera grandeza radica en cómo impactamos a los demás, cómo nos comprometemos con nuestro entorno y cómo, a través de nuestras acciones logramos dejar algo significativo en la vida de los demás.


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